En la costa del Pacífico mexicano en el estado de Nayarit, con 40 km de litoral de playas vírgenes de suave declive, entre bocas de esteros, arroyos y montañas que se vuelcan al mar se encuentra el Puerto de San Blas, pueblo típico de pescadores arraigado al encanto de la sencillez, de gente amigable y hospitalaria.

Por estar enclavado en el corazón de los humedales se destaca por ser uno de los destinos más importantes en el hemisferio occidental para la observación de aves nativas y migratorias, con más de 500 especies diferentes, muchas de ellas endémicas.

En su costa y su sierra existen sorprendentes cambios de climas, con una geografía contrastante de bahías, puntas, farallones, esteros hasta de 20 km tierra adentro entre junglas y selvas, cantos de aves y flores, en donde aparecen pequeños pueblos que son productores de riquísimas frutas tropicales como el mango, aguacate, plátano y café que se combinan con los productos del mar y hacen de San Blas una de las regiones del estado de Nayarit y de México de una excelente gastronomía.

La visita al parque Nacional “Isla Isabel”, la observación de la ballena jorobada, el nado con el tiburón ballena, el surfear en una de las olas más largas del mundo, la pesca deportiva de vela, marlín y dorado, la aventura entre esteros y manglares del paseo a La Tovara y Cocodrilario Kiekari, la bendición de las aguas frente a “la diosa del mar” de los Huicholes Tatei Aramara con sus rostro de Cristo, el explorar este “puerto de vida de California” y su historia ancestral, descubrir la mítica Mexcaltitán “cuna de la mexicanidad”, el alegrarse junto a los lugareños en sus fiestas y tradiciones, el escuchar el canto de las aves, el disfrutar de sus playas familiares y su gastronomía para “chuparse los dedos”, la liberación de tortugas en el campo tortuguero Aayetsie Wakie de playa Borrego, son sólo algunas de las muchas experiencias de vida que encontrarás en San Blas.